Capítulo 1
El
calor aquí dentro es sofocante e insoportable, pero no bajo la vidrio por miedo
a echar a la basura los 15 minutos que tardé en arreglarme el cabello esta
mañana, nos dirigimos a un café en la patrulla que nos asignaron para vigilar
nuestro cuadrante, estoy usando lentes oscuros para ocultar los rastros debajo
de mis ojos que indican que no dormí muy bien, no pude. No pude porque no dejo
de pensar en ella, a decir verdad no he dejado de pensar en ella un instante,
desde que la vi en el café anoche, hasta en este momento pienso en ella, creo
que se me escapa la cordura. Mientras nuestra patrulla recorre la autopista, la
veo… la veo entre la gente. La veo en las nubes. La veo en las flores del paisaje, en mis pensamientos,
en los anuncios publicitarios. La escucho en una canción romántica y
melancólica, también en el canto de las aves. Sí, definitivamente estoy loco,
obsesionado y enfermo.
-¡10-79!
Un ¡10-79! Robo en el banco central- anuncia la voz detrás de la radio,
despertándome de mis sueños y me trae de vuelta a la realidad.
-
Enciende la sirena- me grita mi compañero que gira el volante para tomar la
avenida principal que conduce al banco central, así que enciendo las sirenas y
nos ponemos en marcha.
Cuando
estamos cerca de llegar oímos un disparo, así que desenfundo mi arma, el cargo,
y cojo al radio y digo:
-¡10-200!
¡10-200!- grito para pedir refuerzos
-posible
intercambio de disparos- le anuncio a la asistente detrás del intercomunicador.
Cuando
llegamos, realizo un estudio de la escena, se encuentran 4 encapuchados, con
armas tipo Bushmaster ACR, y HK416, de alto calibre, hay unos 8
rehenes civiles, 5 funcionarios bancarios y 2 guardias de seguridad
amordazados.
Abro
el baúl y saco el rifle cheytac m200 que es parte de la
dotación especial, lo apoyo sobre el techo de la patrulla y apunto, 3 balas, 3
cabezas, solo me queda alguien, comienza a huir, así que vuelvo apuntar, pero
el personaje se quita la capucha…No, no puede ser ella, su hermoso cabello castaño
queda al descubierto, y sé que es ella por su distintivo bucle color ocre…
Capítulo 2
Estoy
congelado, no sé qué hacer, no sé qué
pensar. Al mismo tiempo en que trato de resolver mi dilema, ella voltea, me
envía un beso, la recoge un motociclista con abrigo de cuero y se va.
Mi
compañero a mi lado me grita pero no le
puede escuchar solo lo veo agitarse desesperadamente reclamando porque no
disparé cuando tuve la oportunidad, o bueno eso creo, por lo que alcanzo leer
en sus labios. Cuando se me pasa la conmoción él está un poco más calmado, y me
pregunta que fue lo que pasó, yo le miento diciendo que se atoró el arma, en el
camino de vuelta a la estación, me pongo a pensar en ella de nuevo y en ese
beso, que fue mi destrucción, porque no sabía si había sido sincero si había
sido irónico, si alguien más lo había visto, y si alguien lo vio me costaría el
cargo, en el que por más de cinco años he estado trabajando, ¿Qué hare?, no se
hacer más que esto, no estudié, estoy aquí por eso, ¿será que mi carrera se
acabara por culpa de ella?.
En
la estación de policía, apenas me bajo de la patrullo corro hacia la máquina de
café, me preparo un capuchino y cuando está listo salgo casi que volando hasta
mi oficina, me encierro en ella, me acomodo en la silla, coloco los pies sobre
el escritorio y contemplo la foto de mi esposa quien murió hace seis años, en un asalto callejero, ella estaba embarazada,
íbamos a ser padres, pero esa noche ella salió tarde de los exámenes médicos
que tenía que tomarse, mientras caminaba en la calle la llamé preocupado porque
no llegaba a casa, entonces mientras hablaba conmigo por teléfono alguien
armado la atacó, sus gritos de desespero al teléfono fueron terribles, todavía
los escucho en las noches, y yo en la comodidad de mi hogar con ese sentimiento
de impotencia, mientras ella moría.
Comienzo
a llorar sobre su fotografía, el dolor me consume el corazón, una llama de ira
se levanta en contra mía, y me arrepiento por no haber disparado, y comienzo a
insultarme en voz alta, cuando alguien toca la puerta:
- ¿Estás bien Chad?- es la voz del capitán, me
paso las manos con fuerza por el rostro, tratando de secar las lágrimas.
La
manija de la puerta gira…
Capítulo 3
En
el momento en que bajo los pies del escritorio entra el capitán.
- ¿Qué te paso? Afuera te escuchamos gritar, y
pues viene a ver que te pasaba- me dice
- Nada cap., solo me reprendía por no haber
disparado- le contesto
- La promesa que le hiciste a Amy ¿cierto?- me
pregunta
- Si cap. siento que no le he cumplido lo de
acabar con todos los criminales- tomo la fotografía, y le doy un beso diciendo-
lo siento Am-
- Ok
deberías salir, te doy el resto del día para que descanses un poco-
- Gracias- le digo
Salgo
de la oficina, y de la estación, camino unas cuantas manzanas hasta mi casa,
abro la puerta, voy hasta la cama y me
acuesto. Al despertar tengo cefalea, así que me coloco un abrigo, me arreglo un
poco el cabello y voy hasta la farmacia, compro dos aspirinas y salgo hacia mi
casa de nuevo pero en el camino la encuentro, o bueno la veo de lejos, pero
ella me llama con el dedo indicándome que me acerque y no sé cómo ni porque
pero me acerco, en el momento en que llego, se ríe y me pregunta:
- ¿Quieres ir a Charlie´s?–
- No, no puedo me duele la cabeza- le contesto
- No seas aburrido- me dice y me coge la mano y
me dejo llevar hasta el restaurante que queda a dos manzanas, cuando estamos
adentro del famoso restaurante escogemos una mesa en el segundo piso, al aire
libre.
Le
pregunto el nombre, me dice que su nombre es Allison, me pregunta el nombre y
se lo doy, me pierdo en su mirada, en sus ojos grises.
De
repente comienza a reírse de forma burlona, y saca de su maleta una escopeta y
me apunta directo a la cabeza…
Capítulo 4
Todo
pasa muy rápido me tiro al suelo e imploro piedad, ella se sigue burlando y me
mira inspeccionando si mi suplica es sincera, luego de un tiempo en el que me
observa con malicia, pasa encima de mí
haciendo caso omiso a mi presencia, se dirige hacia la cajera que está
paralizada igual que yo, sin saber cómo reaccionar, Allison le dispara en la
cabeza a la pobre cajera y esta cae con los tres agujeros en la cabeza, al lado
mío.
Allison
comienza a sacar el dinero de la caja registradora con impaciencia, le dispara a cualquiera que se acerca, esta
desquiciada, intento reaccionar pero me dispara en la pierna, el dolor es
intolerable, combinado con el dolor de cabeza que ha aumentado hasta el punto
de volverse jaqueca, veo como se desangra mi pierna, con una de los manteles
blancos del restaurante y tapono la herida, observo como el blanco se
transforma rápidamente en un rojo carmesí intenso, intento ayudar a los heridos
que pueda, tratando de salvar vidas.
En
un último intento, me abalanzo encima de ella por sorpresa, cuando los dos
estamos en el piso…la beso ni idea porque, no sé si fue la emoción del momento
o las ganas que traía desde anoche por besar esos labios pero lo hice, acaricio
su cabello y la vuelvo a besar, ella se calma de levanta, y me muestra las
manos en señal de que se entrega, que quiere que la arreste, entonces saco unas
esposas provisionales que cargo siempre en caso de emergencia.
- Lo siento, no sé lo que hago- me dice con
esos ojos que me queman en el interior.
- Tendré que llevarte a la policía y lo sabes-
le digo con remordimiento.
Saco
el intercomunicador que me mantiene siempre conectado con la estación
- 10-15, criminal detenida- digo con un suspiro de lastima.
- 10-4- me contesta la voz detrás del aparato
Una
patrulla llega a recogernos, dentro hay 2 oficiales, me dicen que tengo permiso
para retirarme, pero les digo que me quiero quedar, así que un oficial abre la
puerta trasera y entra, luego hago entrar a Allison y en seguida entro yo
Capítulo 5
En
el camino, ella, se recuesta en mi hombro, e intenta curar mi pierna, le
acaricio con delicadez su cabeza, intentado hacerla dormir, pero
inesperadamente, ella le quita el revolver al oficial que iba con nosotros
atrás, le dispara en la frente y me dispara en el pecho.
Lo
que me duele en el tórax no es la bala que me atravesó el corazón, sino, la
pena de saber que me traiciono, traiciono mi confianza, me destrozo, me dejo
hecho pedazos saber que por un momento llegue a creer en esa mirada, maléfica y
despreciable, al mismo tiempo hermosa y alucinante.
Cuando
el capitán se acerca, le pregunto qué pasó con ella, me dice que después de
dispararme, se suicidó, y el cap. me mira con pesar, pero el no sabia que ella
me traía loco, entonces que habrá pasado.
- ¿Qué paso cap.?- le pregunto-
- No estás preparado aun- me dice y le dirige
una mirada a los médicos y les dice-sédenlo- lo último que veo antes de caer
dormido de nuevo es una carpeta de esas de expedientes que ya conozco muy bien.
Al
despertar, todavía siento los efectos del sedante pero ya tengo al pierna
curada, y la herida en el pecho cicatrizada, no sé cuánto tiempo ha pasado
desde que me sedaron, pero ya me ha crecido la barba de forma exagerada, y ahí
está el cap. Otra vez, esperándome que me despierte, cuando estoy lo
suficientemente despierto como para comprender las palabras el cap. Toma mi
cabeza la levanta, me mira a los ojos, otra vez con ese aire de lastima después
me hace un gesto que me indica que lea los expedientes, cuando tomo la carpeta,
y la abro, no me importa nada, ni que el general me escuche, ni los médicos ni
nadie:
- ¡No! No puede ser- grito, veo la cara del
capitán que afirma lo que estoy leyendo
Allison
fue hallada culpable por el homicidio de Amy
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